Eliminado de Google: cómo recuperarse

Una de las peores cosas que puede pasarle a un sitio web es ser penalizado o baneado de Google, siendo cosas distintas, que ocurren por distintos motivos y con distinta solución.

Baneado es la muerte

Ser baneado es ser eliminado de los resultados. Nada de aparecer en la página 3 o 5, es nada, es volar, desaparecer, caput, finito. Se trata del castigo máximo por incumplir descaradamente las normas de Google (Google Guidelines).

En pocas ocasiones se han baneado una web, y se hace por único motivo y varias causas, es decir, que te has saltado las normas de una o varias maneras, lo cual da lugar a que te baneen, pero si lo hacen es solo por una razón: dar ejemplo.

Los casos de baneo son públicos, notorios, ejemplarizantes, casos de estudio en los libros – Miguel Orense y yo coincidimos en esto en nuestros libros [ver Libro SEO] (sin ser conscientes de ello) -. Los casos de AC Hoteles, BMW alemania y NeoTeo son de sobra conocidos en este mundillo.

Volver a ser incluido en Google

Para los casos de baneo solo hay una solución, bueno, dos: arreglar la causa del problema y pedir perdón. Lo primero es eliminar todo lo que llevó al baneo, quitar el código oculto, malicioso, cambiar los dominios, ejecutar redirecciones 301, etc. Lo segundo es llamar diréctamente a Google y suplicar, pedir, llorar y rezar por volver a ser incluido.

Los sitios baneados suelen pertenecer a grandes empresas por lo que cuentan con un buen presupuesto de márketing y formas de presionar para ser incluidos de nuevo en el índice. Esto no se puede demostrar, pero es una suposición que dejo en el aire. Algunos baneos han durado apenas dos o tres dias, y no habia pruebas de que la causa del baneo estuviera resuelta.

Es muy raro, dificil y extraño que una web sea baneada por error o por un despiste de los desarrolladores. Las causas que llevan al baneo son premeditadas y con alevosía. Si no vas con mala idea, es un tema que no te debe preocupar.

Penalizado en Google

Hay que distinguir dos tipos de bajada en las posiciones. La primera es resultado natural de un cambio en el algoritmo del buscador, que cambia cada semana, que se actualiza y está en constante evolución. Estos cambios pueden provocar caidas de 5, 10 o hasta 20 posiciones, lo suficiente para pasar de la posición 3 a la segunda o tercera página. Estas situaciones se solucionan aplicando técnicas SEO. Normalmente se ve como las posiciones bajan gradualmente con el tiempo.

Las penalizaciones ocurren cuando un factor del algoritmo es detectado en la web y, diréctamente, se envía la página a una posición determinada. Estas penalizaciones se conocen por la posición a la que es enviada la página, por ejemplo, está la penalización 30, la penalización 66 o la penalización 100. No es que en general la web baje posiciones, es más bien que algo que se ha detectado está afectando al algoritmo, es sospechoso de incumplir las normas del buscador y la web es marcada con un castigo. Aqui el cambio en la posición es de un día para otro, de ahí la importancia de monitorizar la posición en los resultados de los buscadores.

Salir de una penalización

Como en el caso anterior lo primero es arreglar el problema.
Un repaso a los informes de Google Webmaster Central nos servirá para detectar contenido duplicado, etiquetas y títulos duplicados, errores de indexación, etc. Estudia los problemas, resuelvelos, quita lo que moleste y elimina código si te han hackeado la web. Un problema común es que, de alguna manera, consigan meter código en tu blog de WordPress, teniendo miles de enlaces hacia páginas porno, de casinos, de contactos, etc. Tú no los ves, pero el buscador los lee y entiende que tu página es basura, así que le aplica una penalización.

El segundo paso es cambiar los DNS que dirigen a tu web. Sé que parece estúpido e infantil, pero hemos comprobado (en varias ocasiones además) que un cambio de DNS provoca un reevaluación de tu sitio web en unos días. Tal vez con esto lo puedas solucionar, pero no te quedes aquí.

Finalmente, pide a Google que reconsidere tu sitio. Desde el propio Google Webmaster Central no se puede acceder (al menos no encontré el enlace) pero puedes acceder al panel de Reconsideración de sitio web, una vez estés dentro de Webmaster Central.

En el desplegable verás la lista de tus sitios web, elige el que quieres que sea reconsiderado y completa el cuadro inferior con: motivos que crees que provocaron el baneo, explicación de los cambios que has hecho para cumplir las normas, pedir perdón un poco (bien por el error, el despiste o haberlo hecho sin pensar), pedir que te incluyan por favor, ser honesto, humilde, etc.

Como novedad de esta semana, ahora informan de qué han hecho con tu solicitud cuando revisan el sitio web. Anteriormente se solicitaba la reconsideración y no se sabía que pasaba con ella, si la leian, lo miraban o lo tiraban a la basura. Actualmente, no se sabe cuanto tiempo tardan en revisar el sitio, una vez lo han reconsiderado te envian un email a tu cuenta de Webmaster Central. Esto es un gran alivio para aquellos que ‘estaban en el limbo’ durante varias semanas sin saber que más hacer.

Por supuesto, esto no es tan facil como lo pinto, porque en ocasiones la perdida de posiciones se debe a muchos y variados factores. Lo dificil es diagnosticar por qué fue penalizada la web, una vez averiguado es cuestión de arreglar el problema siguiendo los pasos anteriores.

Filed under: cursos SEO, posicionamiento buscadores, SEO

Comentarios

  1. Boloo Says:

    Hola:

    Me ha encantado el artículo. Había leído cosas sueltas de penalizaciones de Google, pero nunca todas juntas y tan bien explicadas.

    ¡Saludos!

  2. angel Says:

    Hola Miguel. Muy bueno.

    El tema en todo esto, es que nunca puedes quedarte parado, porque puedes perder posiciones por cambios en el algoritmo, porque la competencia sigue trabajando el seo, y otros factores.

    Pero por otro lado, tampoco te puedes pasar de la raya.

    Ayns, que stressante…jeje

  3. Alejandro Says:

    Excelente artículo Miguel, sobre las pautas para salir del sandbox de google y evitar posibles penalizaciones. Por suerte, nunca he tenido que realizar una petición de este tipo, en las páginas web desarrolladas para mis clientes…

    Un saludo,

    Alejandro Arco

¿Y tú qué opinas? Deja tu comentario